A pesar de tener a mi disposición la red para bajarme canciones, ni tengo mula ni borrico, sencillamente porque no lo utilizo nunca y aunque lo probé en su momento, por ver cómo iba la cosa, terminé por desinstalarlo, harta de estar constantemente acojonada de tener un caladero de virus total para nada. Y es que prefiero tener los discos originales, no por conciencia cívica con los autores y sus derechos, que también, pero más que nada porque me pierden los colorines de las portadas, los cuadernillos con las letras y todas esas cosas que los creativos del marketing se curran para que pardillos como yo caigamos en sus redes. Pero no soy una presa tan fácil, pues nunca me verán por la sección de superventas. Jamás. Lo que a mí me gusta es encontrar discos de oferta, esos que en su día no me llegué a comprar, y que pacientes, me esperan en la estantería equivocada, dejándose ver sólo cuando yo me paro, quedándose ahí, ellos solos, mezclados entre los demás, fuera de lugar, pero en el sitio exacto…

Resabios de niña pobre, supongo…

7 dejaron sus dedos sobre el cristal:

  1. Al menos para mí, el acceso a tanta música gracias a los programas P2P lo que genera es consumir más música y por tanto acabo comprando, con mejor criterio, conocimiento y satisfacción.

    Y eso es así porque la cuestión no es TENER, sino poder CONOCER, para seguir disfrutando, saltándose los canales de distribución habituales que sólo ofrecen lo mismo de siempre.
    (De no ser así dudo que me hubiese arriesgado a pagar 30 euros por cosas tan arriesgadas como el triple CD de la ópera moderna "Nixon en China", de John Adams... y ahora, es que cosa que vea de este señor, cosa que quiero)

    La gran mayoría de la música que ahora me gusta, que no es la misma que hace 20 años por mucho que nos pueda a veces la nostalgia, la conozco por poder oírla gracias a la red. Entre otras cosas porque a las tiendas de discos a las que iba JAMÁS traían nada que no fuera de consumo general por mucho que lo pidieras.

    Sobre los puntos de venta... no sé si dejan de vender porque sólo distribuyen lo que les dejan o porque salvo los discos de oferta el resto tiene precios prohibitivos.

    Aún soy reticente a comprar en tienda virtuales (iTunes ni siquiera ofrece la misma calidad que un CD original) y tengo malas experiencias con la venta por correo...
    Así que gracias al Torrent y la codificación Loosless soy feliz.

    (perdona el macrocomentario)

  2. hola teresa, adivina quien soy, si el mismo...
    queria desearte un buen fin de semana, y ya ves, llevo tiempo queriendo dejarte algun comentario...
    antes de partir para tierras milanesas, quisiera darte las gracias por los ratos de charla.
    un saludo teresa...

  3. Lo que me interesa no suele estar en internet.Ya no hablo de operas como las que se mencionan aqui de Adams sino los ciclos por ejemplo de Mertens,o las mismas operas de Glass.Lo que si ha supuesto para mi un descubrimiento extraordinario has sido lo de Youtube y poder ver cosas antiguas de Battiato,Morrissey y gente así.

  4. Buenas Teresa, es primera vez que veo tu blog, tengo mucho que leer para conocerte
    es interesante ver como te dejas ver a traves de las letras, te cuento que empece buscando algo en la red y de repente me encontre en algo que pense que era un libro o algo parecido, luego vi mas, vi tiempos que ya pasaron, cosas que has hecho o dejado de hacer, como cuando contabas que te pateaba ser inocente... lo de tu preferencia hacia los discos originales, ahora en este tiempo muy pocas personas lo tienen porque bajamos todo de la red. Eres original, de eso no tengo duda.

    Jorge

  5. Pero...¿y esa sensación cuando lo encuentras?, esa SEN-SA-CIÓN maravillosa al pensar...¡por fin lo tengo!. Yo tengo una discoteca creo que aceptable, y supongo que bastante por encima de la media en cuanto a diversidad de géneros o estilos. He invertido bastante dinero en ella (eso sí, tacita a tacita), porque cuando algo me gusta quiero que esté perfecto y, como a ti, me encanta leer los buenos cuadernillos... Ello no me impide disfrutar como tú comprando a un tercio de su precio original determinadas cosas o utilizar Torrent para tener la posibilidad de probar antes de comprar, y he de admitir además que lo de la SGAE no me gusta nada, nada. Ahora bien, mi pasión por el Jazz mata mi bolsillo, porque eso...de oferta...nada de nada.
    PD. Por cierto, creo que los que usamos Firefox tenemos disponible un plug-in para intercambio de archivos que funciona bien (allpeers). Si hay voluntarios, que levanten la mano...

  6. Fijate, Bernard, mi ignorancia en este tema que no tengo ni idea de que es eso del Torrent.

    Pues si, Almach, la verdad es que la SENSACION, como tú dices es única. Pero también te digo que esto de bajarse cosas de Internet debe ser el equivalente a cuando yo me grababa canciones a trozos de los 40 Principales con mi primer radiocassette... Supongo, pues, que se me debe haber pasado la edad en la que uno quiere tenerlo todo.

    Juanmi, buen viaje por tierras italianas. Y lo dicho, no olvides visitar el cementerio de Milán...

    Pues nada, Jorge, original no sé si soy. Quizás, como le decía a Almach, sea que se me ha pasado la edad de querer tenerlo todo y soy más selectiva. Y también, las cosas como son, tengo más dinero que cuando tenía 15 años...

  7. pero...aún tienes tocadiscos?????
    yo también!!!!!

    besos