He buscado sin descanso una razón para no mirarte con estos ojos míos, tan ciegos a nada en ti que no consiga otro efecto que fascinarme. Y no encuentro ni un solo argumento que me persuada de que algo tuyo podría romper la armonía que me transmites, ese equilibrio que, combinado con mi ímpetu a veces tan extremo, logra el milagro de crear entre nosotros una química más alquimista que científica. Soy incapaz de encontrar ese algo negativo que te humanice, una tara que logre marcarte y al fin te equipare con el resto de los mortales. No lo consigo, y a pesar de que esa singularidad tuya me cautiva, también me perturba, porque soy consciente de que la perfección no existe. Y sin embargo, tú estás aquí, y a pesar de esa tangibilidad, tan corpórea e inequívoca, a veces planea sobre mí ese no sé qué amenazante que nos contagia aquello que escapa de nuestro control y hace de nosotros unos seres vulnerables e indefensos. Y eso me asusta. Porque aunque te veo, y te escucho, aunque pueda zambullirme en el recuerdo del aroma de tu cuerpo cuando ya te has marchado, o ronronear perezosamente bajo la caricia de tu mirada, aún entonces me queda la sensación desasosegante de que igual que llegaste podrías desaparecer, esfumarte en un instante, volatilizarte ante mis narices. Y, a pesar del cataclismo que conmovería los cimientos de mi universo, las leyes de la naturaleza no se habrían roto, ni siquiera se habrían resquebrajado un solo milímetro. Simplemente habrían recuperado su cauce habitual, su lógica irrebatible. Porque algo tan atinadamente adecuado, cortado tan a mi medida, debe tener algún defecto oculto, alguna cláusula comprometedora de la que yo aún no me he percatado, una letra pequeña con un doble sentido que se me ha pasado por alto en una primera lectura.
Pero yo, por más vueltas que le doy, no soy capaz de verlo.
Posted in:
on
jueves, noviembre 30, 2006
at
a las
9:51 PM



Tal y como yo lo veo a través de tus ojos...aunque haya cláusula oculta...¿que importa?. Nadie lee toda la letra pequeña, porque incluso en el caso de hacerlo, tenderíamos a pensar en cuan improbable sería que se nos aplicase... ;-)). Yo desde luego no perdería ni un minuto en hacerme preguntas, se me ocurren un montón de cosas que hacer en lugar de eso...mucho más divertidas :-)) jajajajajaja.
Un beso Teresa.
Es que por arte de mágia (el amor en sí es mágia) "ese algo negativo" lo has convertido es virtud. Y claro qué igual que llegó a tu vida puede desaparecer de ella porque el amor es nómada... Pero mejor no hagas cábalas innecesarias. Lo que importa, Teresa, es siempre el presente.
Pd.: ¿Dejó de llover fuera y ahora entran retazos de cielo azul plomizo por tu ventana? Echaré de menos las gotas de lluvia en los cristales...
Es que yo soy de mucho pensar, Almach. Y de hacerme cardenales de tanto pellizcarme, para ver si estoy soñando o despierta.
Pero eso va conmigo, es inevitable. Y quizás haga que me pierda algunas cosas por preguntar por qué...
Ays, Angelusa... El cristal de la ventana con las gotas se fue a paseo. No sé qué demonios ocurrió ayer, pero debió corromperse algún archivo o algo y todo desapareció, como tu dices, como por arte de magia.
Esto es un apaño que no sé cuánto durará, porque después del arreglo de emergencia, casi que me está empezando a gustar la claridad del blanco junto al azul...
Buenas Tere, ahora sí me has dejado sin palabras para éste post, talvez no lo entendí muy bien pero te recomiendo que leas mi post "Amigos???" que algo hay de eso.
También te recomiendo que una vez hayas leído ese post, NO leas el post del Jueves 30 (si no es que ya lo has leído) porque es una reverenda boludez y la verdad no vale la pena.
Abrazotes, saludotes y besotes.
Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur