Soy de esas personas que creen que correr es algo que se hace si te persigue alguien, si llegas tarde, o si se te escapa el autobús. El pan nuestro de cada día cuando se es pequeño y te pasas la vida en la calle, dando brincos en la goma o la cuerda, o jugando al rescate o al pañuelo. O como decía un anuncio de gaseosa hace unos años, cuando el periodista preguntaba a un corredor "¿Y usted por qué corre?" y el señor del pantalón corto y las deportivas respondía "Para tener sed". Hay pocos motivos por los que correr, pero alguno hay, sin embargo lo de correr por correr, llueva o haga sol, por el sólo hecho de hacer deporte y estar en forma, siempre me ha parecido algo demasiado sacrificado y con una utilidad muy poco tangible, o a un plazo demasiado largo para mi poca paciencia. La cosa de la autosuperación, la competitividad o la emoción adrenalínica al conseguir alcanzar los objetivos marcados son cosas que nunca me han quitado el sueño.
Sin embargo, a veces es necesario que todo cambie para que todo siga siendo igual, como se decía en "El Gatopardo"…
En resumen: llevo dos días levantándome a las 6 y media de la mañana para ir a correr. Sin que nadie me persiga, pero por si acaso tengo que salir por piernas alguna vez. Aunque ya no soy ninguna cría, y hace mil años que no bajo a la calle a jugar al rescate, sigo subiendo y bajando las escaleras al trote, y no me veo dejando de hacerlo, y menos aún años arrastrando los pies y echando los bofes, como les pasa a algunas de mis compañeras de trabajo varios lustros más jóvenes que yo... Porque bebo poca agua y no sé beber sin sed, pero últimamente están sacando agua con sabores, bebidas llenas de minerales y nutrientes y bombas vitamínicas en forma de smoothies a las que me resulta dificil resistirme…
Cosas veredes…
Sin embargo, a veces es necesario que todo cambie para que todo siga siendo igual, como se decía en "El Gatopardo"…
En resumen: llevo dos días levantándome a las 6 y media de la mañana para ir a correr. Sin que nadie me persiga, pero por si acaso tengo que salir por piernas alguna vez. Aunque ya no soy ninguna cría, y hace mil años que no bajo a la calle a jugar al rescate, sigo subiendo y bajando las escaleras al trote, y no me veo dejando de hacerlo, y menos aún años arrastrando los pies y echando los bofes, como les pasa a algunas de mis compañeras de trabajo varios lustros más jóvenes que yo... Porque bebo poca agua y no sé beber sin sed, pero últimamente están sacando agua con sabores, bebidas llenas de minerales y nutrientes y bombas vitamínicas en forma de smoothies a las que me resulta dificil resistirme…
Cosas veredes…
Posted in:
on
jueves, junio 28, 2007
at
a las
9:55 PM



Bien Tere, salíte a la calle a correr para que estés bien. Yo también lo hago, para estar en forma, pero yo también tengo poca paciencia, luego lo dejo, luego lo retomo, lo vuelvo a dejar, lo vuelvo a retomar y así.
Y lo del agua, pues esas bebidas que son bombas de vitaminas, minerales y proteínas (bueno, proteínas no) hacen daño, mucho daño, por eso yo prefiero el agua sola, sin sabor, así como viene; aunque no sepa a nada.
Saludotes, abrazotes y besotes.
Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur
P.S. Molto grazzie por seguir acá posteando a lo largo de estos meses que yo he estado, y que aún no te has retirado de esto de postear.
Yo, Tere, también te digo que es bueno que hagas ejercicio, de veras yo también quisiera tener un poco más de energía para pararme al amanecer y correr, pero acá somos tan perezosos, que hay días en que por lo menos yo, no voy al cole.
Y ahorita que estoy de vacaciones, pues más todavía.
Y sí es cierto eso que dice Arthur, las bebidas energéticas hacen daño, mejor intentá con el agua simple sola y sin sabor.
Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav
P.S. Yo también te doy las gracias de que aún seguís acá con nosotros, y que no te has ido como otras personas que la verdad echamos mucho de menos.
Yo prefiero nadar, andar mucho, jugar con Itziar y no parar. Con eso cubro con creces mi gasto energético para todo el día. Sé constante y no lo dejes a la semana... Un beso.
Yo soy de los que corro todas las mañanas y siempre me pregunto por qué. Quizás el ritual de la ducha relajante, quizás por ver amanecer sin que se me quede cara de pocker, quizás porque huyo y no sé de quién...