No es obligatorio llevarte bien con la gente con la que pasas mucho tiempo, pero es aconsejable. Y práctico. Y aunque no siempre es controlable, sí que hay una buena parte de ese poder que está en manos de uno. Aunque nada es gratis en esta vida, y hacer uso de ello tiene un precio. Pagarlo o no es cuestión de organizarte y ver tus prioridades. Cuando tienes claro eso, el resto viene solo.
Hace unos meses, decidí que no me interesaba que nadie pensara que yo era una hija de puta sin serlo, ni dormir mal, ni tener problemas de conciencia, y menos aún por una causa que no era la mía, por la que llevaba demasiado tiempo luchando para nada, y en la que no creía. No pude tomar una decisión mejor. Si de algo me arrepiento ahora es de no haberla tomado mucho antes.
Ahora me siento libre, tranquila. Con una sensación de ligereza casi física, porque aquel día de octubre solté un lastre que me estaba ahogando desde hacía demasiado tiempo, lenta pero inexorablemente. Estaba a tiempo aún, y supe decir "Hasta aquí". Y me salió bien.
No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita...
Posted in:
on
viernes, marzo 07, 2008
at
a las
12:09 AM



Tan malo es que piensen de uno que es un hijo de puta como que piensen que es un pardillo del que se puede abusar a cualquier hora, es muy muy dificil hallar un punto medio, si lo has conseguido ya me estás dando la receta.
Buenassss Tere, pero si acá nunca pensamos nada malo de vos. Bueno, si alguien lo hizo y vos ya tiraste ese lastre, está muy bien, y de alguna forma ese consejo también va para mí, porque cualquiera que se mete conmigo...
Bueno, que tengas buen finde y feliz día de la mujer mañana.
Saludotes, abrazotes y besotes
Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur
Buenassss Tere, eso yo lo supe de hace tiempo, ahora ya no hay nada que me pueda molestar, bueno, pocas cosas, entendí que si me enfado por algo ó alguien que me molesta, sólo conseguiré enfermarme.
Y completando la oración de Arthur, puedo acabarla así: A quién se mete con Arthur, le va muy mal.
O que tal ésta: "Quién hace enfadar a Arthur, lo paga muy caro"
Buen finde y que tengas un feliz día de la mujer mañana.
Saludos, abrazos y besos
Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav
Pues sí señora, ese pensamiento de Séneca me acompaña amenudo para tranquilizar mi espíritu.
Me alegro que te atrevieras y que te saliera bien. La justa recompensa.
(Estoy alucinada que estés en 4 blogs)
Ays, Vincent... En eso estoy yo desde que recuerdo. Ese equilibrio es lo más inestable que existe, pero ahí ando... Con mis victorias y mis derrotas.
Eso, chicos, así me gusta, nada de dejar que os pisoteen... Ole.
Bueno, Sá, la verdad es que no sé para qué abro la boca. Si antes escribo este post, antes pasan cosas de nuevo que revolucionan todo mi mundo (toda esta movida es del ámbito laboral, no sé si se nota...)y todo mi chiringuito séneco-filosófico-zen se va al carajo... En fin, a ver qué pasa ahora. Ya os iré contando.
En cuanto a mis múltiples blog... ejem... Vergüenza me da no actualizarlos como es debido. In Between lleva ahí muerto de asco desde octubre, y mis recetas... en fin...
¿Cómo era eso de quien mucho abarca, poco aprieta?
Pues eso.
ehm... ¿letra y número, por favor?
De la mesa electoral, digo.
16-A, Nepito.
Es importante que la gente tenga la imagen de ti que realmente toca...
A veces hay que ceder un poco, para ganar el buen ambiente...porque si te tienes que llevar a tiros con aquellos que irremediablemente tienes que ver a diario no vas a vivir demasiado alegre...
Me gusta leerte.
Un saludo
http://www.martasese.blogspot.com
Para una vez que me dan algo sin pedirlo, no puedo aprovecharlo :(
Te has librado por los pelos.
Por los míos, que suponen 128.956.745 enredos de padre y muy señor mío.
¿Cómo que sin pedirlo, Nepomuk? O yo no me entero o me dijiste algo parecido a "¿Letra y número?" Algo así como "Santo y seña".
Y yo soy muy obediente y te tengo mucho cariño, nene. Eso que no se te olvide...
La posibilidad de que aparecieras era demasiado tentadora...
Pero todo sea por la causa, ea.
Sí, Marta, hay que intentar saber vivir... sin dejar de ser tú.
Ahí está la clave de todo.