<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800</id><updated>2008-05-10T23:45:14.006+02:00</updated><title type='text'>DESDE MI VENTANA</title><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>697</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4371473067569003997</id><published>2008-05-10T13:18:00.002+02:00</published><updated>2008-05-10T13:19:14.140+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás la verdad no está en lo que somos, sino en lo que los demás son capaces de ver en nosotros. Por eso es tan horrible sentirse solo: porque cuando nadie te mira, no eres nada, no eres nadie, y terminas por desaparecer.&lt;/div&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/05/quizs-la-verdad-no-est-en-lo-que-somos.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4371473067569003997&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4371473067569003997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4371473067569003997'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4371473067569003997'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-10888764497617078</id><published>2008-05-07T19:56:00.003+02:00</published><updated>2008-05-07T20:39:46.956+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Dejé de &lt;a href="http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2007_06_01_archive.html"&gt;correr por las mañanas&lt;/a&gt; porque no podía con mi alma por las tardes, y a eso de las 21:30 el cuerpo no me pedía otra cosa que irme a la cama. Y, la verdad, eso no era vivir. Sin embargo, aquí estoy de nuevo, poniendo el despertador a las 06:07 tres veces por semana y corriendo cuando aún no han puesto las calles y ni siquiera los dueños de perros están paseando a sus mascotas. Y no, no es que de repente me haya entrado la furia de la operación bikini, ni me haya vuelto vigoréxica perdida. Qué va. Deportista no seré, pero sí disciplinada en lo que a los médicos se refiere. Y cuando uno te dice que o hago ejercicio de manera regular o mi calidad de vida se deteriorará a pasos agigantados, porque me asfixiaré en cuanto dé dos pasos, y seré una ancianita ahogada dentro de menos de 20 años, sacas de nuevo el pantalón corto y te pones las pilas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Lo más gracioso de todo es que esta vez no sólo aguanto bien el tirón, y no me duermo por los rincones, sino que le estoy encontrando el gusto a lo de moverme. Llego a la oficina con una energía y un ánimo tan efervescente que no me lo creo ni yo, pero es un hecho tan palpable y tan gratificante que creo que me tendré que tragar todas mis palabras sobre la inutilidad de correr cuando no vas hacia ningún lugar. Correr me gusta (¡cielos! ¿Yo estoy escribiendo “eso”?), me produce un placer que aún no me explico, pero que es tan real como la camiseta que me quito chorreando después de media hora de carrera. Y creo que quizás entiendo el por qué de que haya sido este deporte, el de correr, el que finalmente ha logrado dar en el blanco conmigo, incluso salvando la circunstancia tan particular, lo de la prescripción facultativa, y consiguiendo que la obligación se esté convirtiendo poco a poco en devoción: porque va con mi forma de ser, con mi carácter. ¿Qué se necesita para correr? Nada, es decir, un par de zapatillas que todo el mundo tiene en el armario, y la calle. Ni instalaciones deportivas, ni vestuarios, ni duchas, ni más gente con la que tengas que ponerte de acuerdo para nada. Tú y tus piernas. En cualquier parte. A cualquier hora. Tú y tu ansia de superación y de hacerlo mejor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Me encanta cuando la vida me sorprende.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/05/dej-de-correr-por-las-maanas-porque-no.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=10888764497617078&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/10888764497617078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/10888764497617078'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/10888764497617078'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-5375627783314417238</id><published>2008-05-06T23:30:00.007+02:00</published><updated>2008-05-06T23:37:19.263+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA HUIDA O EL AMOR&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA HUIDA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Le rompió el corazón como el que explota plástico de burbujas de embalar. Disfrutando de cada chasquido, primero con lentitud, intentando prolongar al máximo el placer de cada pequeño estallido. Luego con fruición nerviosa y algo frenética, cada vez más acelerado el pulso, sabiéndose ya incapaz de poder parar, es más, sin querer poder parar hasta no dejar ni una sola de esas pompitas por reventar. Disfrutando del vértigo de saberle vulnerable, gozando de un poder ilimitado para destruirle, tan grande como fue el de crearle desde la nada más absoluta en la que le encontró. Y así siguió, con él en sus manos, dueña de su final como lo fue de su principio, sabiendo que ese corazón propio latiendo en un pecho ajeno no soportaría ni una explosión más. Y sin embargo, incapaz de detenerse hasta dejarlo hecho añicos. Hasta que no hubo ni una sola pompa más que explotar, y en sus manos sólo quedó un trozo de plástico silencioso, al que sólo quedaba tirar a la basura. Al que, difícilmente, nadie más podría sacar partido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Y sin embargo, nunca le quiso tanto como en el instante en el que notó que ya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no podía hacerle más daño. Tampoco hasta entonces se había sentido tan mal, tan vacía, tan sola. Casi pudo oír algo parecido a un “crack” en su interior, al comprobar cómo sus palabras, ese hilo tan fino que les había mantenido unidos, también eran capaces de destruirlos. A los dos, porque aunque él nunca llegara a saberlo, también ella había perdido aquel día y para siempre la inocencia, la confianza ciega e irracional en el otro, esa fe disparatada cuando la miras desde la distancia y con la cabeza fría. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Esa seguridad absurda, pero placentera, la que se apodera de ti cuando te encuentras en el centro del huracán, y no piensas, porque sólo sientes, y te hace llegar a creer que a veces sí puede ser. &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;“Si alguien encontrara la manera de reparar un corazón destrozado, se forraría, desde luego”, pensó con amargura, mientras se alejaba de él, obligándose a no mirar atrás, a pesar de que sentía su mirada en la nuca, deslizándose por su espalda, lentamente, para terminar recorriendo sus piernas hasta esos tacones tan carísimos que él le había regalado y que tanto le gustaba que se pusiera.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;EL AMOR&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Fue consciente de cuánto la amaba cuando la vio marcharse, en el momento justo en el que esperaba que ella girase la cabeza y le mirara por última vez. Pero no lo hizo. Esta vez, no. Siguió andando, con la cabeza alta y la vista fija en el frente, castigando a la acera con ese taconeo vivaz, casi agresivo, que a él le volvía loco. Hasta que se mezcló con el resto de la gente que andaba por la calle, y de pronto, la perdió de vista. Y fue como si nunca hubiera existido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Así también se sintió él. Obligado a cargar con el cuerpo y el alma de un desconocido al que ya no soportaba. Porque su verdadero yo, el auténtico, el que sólo ella había sabido rescatar de entre la hojarasca de su vida, había salido corriendo detrás de ella. Y la seguiría eternamente. Aunque supiera que nunca podría alcanzarla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/05/la-huida-le-rompi-el-corazn-como-el-que.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=5375627783314417238&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/5375627783314417238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/5375627783314417238'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/5375627783314417238'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-6002796539683775356</id><published>2008-05-05T23:32:00.000+02:00</published><updated>2008-05-05T23:33:16.220+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;A veces todo puede ser tremendamente complicado. El horizonte desaparece, y nos encontramos encerrados entre cuatro paredes, contra las que se estrellan nuestras ilusiones y rebotan nuestras esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otros momentos, tan inesperados que siempre nos pillan ocupados en otras cosas, en los que todo resulta increíblemente sencillo... Las cosas siguen su camino, como si tuvieran bien marcado un itinerario, incluso a pesar de nosotros, y todo parece encajar, como si no pudiera ser de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el secreto esté en no prestar demasiada atención a las cosas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Y dejar que todo fluya…&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/05/veces-todo-puede-ser-tremendamente.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=6002796539683775356&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/6002796539683775356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/6002796539683775356'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/6002796539683775356'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-5114394429687527266</id><published>2008-04-27T23:10:00.001+02:00</published><updated>2008-04-27T23:04:59.566+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;DESEO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Crece el deseo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Crece como la hierba,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;a pesar suyo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;a pesar nuestro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Crece despacio, la hierba,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;imperceptiblemente,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;sin saber que hoy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;es un poco más alta,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;más verde, más brillante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;que ayer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;La hierba no sabe de su esencia,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;la que sólo aparece &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;cuando la hoz termina su trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Crece en silencio, sin prisa,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;ignorante de su perfume único&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;que embriaga y reconcilia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;con las cosas pequeñas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;las que importan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Así crece el deseo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;oculto, agazapado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;discreto, casi vergonzoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Como crecen los niños de los otros,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;a los que vemos sólo de tarde en tarde, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;y nos recuerdan lo mayores que somos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Hasta que un día estalla,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;el deseo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;y explota en nuestras manos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;nos clava sus esquirlas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;en el alma y el cuerpo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;crece hasta desbordarse&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;y desbordarnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Y ya nada vuelve a ser lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/deseo-crece-el-deseo.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=5114394429687527266&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/5114394429687527266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/5114394429687527266'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/5114394429687527266'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-2055822694990084655</id><published>2008-04-26T22:47:00.004+02:00</published><updated>2008-04-26T23:11:53.050+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Busco, busco desesperadamente la manera de aprender a vivir, pero no hay manera. Si existiera un lugar donde ir a que te enseñaran a encajar los vaivenes de la existencia, o un profesor particular que te preparara para saber andar por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la vida sin miedo y con soltura, sería la primera en apuntarme, pero me temo que ese negocio es un territorio virgen, en el que aún está por aparecer alguien lo bastante espabilado y emprendedor que, sin duda, se forraría… Pero si a estas alturas de los siglos, nadie aún ha sabido cómo enseñar a eso, es que no se puede. Los libros de autoayuda no sirven, es más, parecen una burla a mala leche, porque cuando te sientes así, buscando desesperadamente que alguien ajeno a tus angustias te dé una visión nueva, fresca y desapasionada de lo que te pasa, lo último que necesitas es que te digan que te las apañes tú solito, que tú puedes. No, no puedes, y bien que lo sabes. Pero la inercia hace su trabajo, y no queda otra que seguir. Aprendiendo y resolviendo sobre la marcha, y lo peor de todo, sin posibilidad de rebobinar y rectificar, sin ensayo general ni segundas oportunidades, acarreando con nosotros nuestros errores,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuestros fracasos y nuestras heridas, no siempre bien cerradas, y continuar, con la misma ignorancia y con un poco menos de inocencia, con las mismas posibilidades reducidas de éxito, y un puñado de papeletas para el fracaso en el bolsillo, ésas que, las muy cabronas, no caducan jamás.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/busco-busco-desesperadamente-la-manera.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=2055822694990084655&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/2055822694990084655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/2055822694990084655'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/2055822694990084655'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-3280921704862318738</id><published>2008-04-24T22:25:00.001+02:00</published><updated>2008-04-24T22:35:54.735+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A veces tengo la sensación de hacer el tonto de una manera constante y repetitiva, digna de mejores causas en las que la tenacidad y la persistencia son imprescindibles para tener éxito. Pero para esas cosas no tengo paciencia, me desespero y abandono, mientras que para las historias que me dejan jodida y de mala manera, tengo una mano que el tiempo no hace sino mejorar, hasta el punto de que creo que cuando llegue a los 80 años, van a instituir un Premio Nobel de la Imbecilidad sólo por dármelo a mí, por toda una vida haciendo el canelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No sirve de nada intentar convencerme a mi misma de que confiar en la gente tiene esos riesgos. Y eso que me tengo por prudente... Miedo me da pensar qué sería de mí si fuera más atolondrada y temeraria de lo que soy, menos reflexiva y cuidadosa. Pero, a fin de cuentas, se trata de personas, es decir, estás jugando con fuego, y aunque sabes que puedes quemarte, e incluso, previsora, tienes ya a mano la pomada antiquemaduras, cuando pasa duele igual que las otras veces, o quizás cada vez un poco más, porque eres cada vez mayor y tienes la piel más frágil, y el corazón no se te endurece con cada nueva decepción, al contrario, las numerosas cicatrices hacen que sientas los cambios de tiempo. Y te engañas a ti misma queriendo creer que lo has visto todo, que tienes callo después de tantos fiascos anteriores, que tampoco es para tanto, pero es mentira, y lo sabes. Y descubres que todo sería más sencillo si fueses de otra manera, pero no lo eres, y sabes que no lo serás, porque no eres capaz, y en el fondo tampoco quieres ser distinta, aunque ahora &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;te escueza, y reniegues de tu arte para meter la pata, de ese don que tienes para dar más cuanto menos recibes, del error, mil veces repetido, mil veces no subsanado, de esperar demasiado, o quizás sólo de esperar lo justo, lo que te mereces, un quid pro quo no escrito que se cumple muy pocas veces, pero que debería ser norma inviolable, pero no lo es, ni lo será, a pesar de tus berrinches, de tu tristeza regular y cíclica, repetitiva y absurda a fuerza de ya vivida en otras ocasiones, de tu amargura sombría que se instala poco a poco en el fondo de tu alma, ganando terreno a esa candidez que sigue dominando, pero ¿hasta cuándo? Porque, mal que nos pese, vivimos en un mundo en el que confiar en los demás es una actitud suicida, como llevar pegado a la espalda un monigote de inocente a sabiendas de que se reirán de ti.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y cuando sientes que has hecho el tonto, de nuevo, duele. Siempre. Cada vez. Todas las veces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como si fuera la primera.&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/veces-tengo-la-sensacin-de-hacer-el.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=3280921704862318738&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/3280921704862318738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/3280921704862318738'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/3280921704862318738'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4455236646612083969</id><published>2008-04-19T15:26:00.001+02:00</published><updated>2008-04-19T15:27:32.837+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Dejé de creer en Dios el día en que un sacerdote me hizo llorar en plena confesión, salí corriendo de la iglesia, y nunca más volví, exceptuando bodas, bautizos, comuniones y algún que otro funeral. Nunca fui una niña santurrona, jamás pensé en hacerme monja, o en irme a las misiones, pero iba con ganas a misa, y me caía bien Jesús, aunque no entendí nunca cómo fue tan poco avispado eligiendo sus amistades, y sabiendo que Judas le iba a traicionar, no le echó de la pandilla mucho antes, evitándose morir tan dolorosamente. Aquello, lo de mi última confesión, no hizo más que corroborar esa idea mía que ya me rondaba desde las primeras nociones religiosas que recibí en el colegio: si Dios era Dios, ¿por qué no ejercía plenamente de ello? ¿Cómo podía ser tan dejado y poco cuidadoso, cuando podía, si quería, tener el mundo verde y lleno de comida y agua potable, y si le daba la gana podía conseguir que sus habitantes fueran felices y nunca pasaran hambre ni calamidades? Recuerdo aquel día, y en cómo mientras me secaba las lágrimas camino a casa de mi abuela, en el pueblo, pensaba que jamás me entraría en la cabeza que un Dios todopoderoso, con capacidad para hacer lo que le diera la gana, y que encima presumía de ser padre, dejase a gente tan mala y con tan poco tacto a cargo de sus hijos. A mis once años, yo sabía que nadie en su sano juicio deja a sus niños con una niñera desabrida y gritona, así que no me explicaba cómo Dios había elegido tan rematadamente mal a ese representante suyo en la tierra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Más tarde, la realidad siguió contradiciendo la idea de que Dios era bueno, lo sabía todo y podía con todo lo que le echaran. No veía yo la bondad por ninguna parte en alguien que permitía que gente buena enfermara y muriera sin mover un dedo. Si tanto sabía Dios, ¿cómo era posible que no se enterase de tanta injusticia como ocurría en el mundo? Y si se enteraba, ¿cómo era tan pasota y, en lugar de ver cómo todo se iba a la mierda, no usaba sus poderes ilimitados e infinitos para arreglar los desaguisados que los hombres hacían? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Al final, llegué a la conclusión de que Dios debía existir, pero era tan mayor ya, tan senil y harto de todo, que no tenía ni ganas ni fuerzas para hacer nada por una humanidad que sí, quizás un día le importó, pero ahora mismo le daba exactamente igual la suerte que corriera. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sigo pensándolo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/dej-de-creer-en-dios-el-da-en-que-un.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4455236646612083969&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4455236646612083969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4455236646612083969'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4455236646612083969'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-6577000282051795309</id><published>2008-04-12T13:33:00.001+02:00</published><updated>2008-04-12T13:35:17.048+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Sexta y última parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;A.A.: Abrazo de amor&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;Se trata del Abrazo por excelencia, en la medida en que en muchas ocasiones los anteriormente descritos no son sino etapas intermedias o maneras de llegar a éste. En él se reúnen las mejores características de los anteriores, aunque también tiene rasgos propios del sentimiento amoroso, del que toma su nombre, y que no comparte con ninguna otra manera de abrazar. Con el Abrazo Gratis tiene en común el desinterés, un cierto sentido filantrópico y caritativo, pues aunque nadie desdeña la correspondencia en un abrazo de amor, lo principal en estos abrazos es el hecho de dar, de entregarse al otro, de ofrecer, olvidándose de uno mismo. La sonoridad del Abrazo Dicho aparece en los de amor, puesto que en un abrazo de amor es posible, e incluso recomendable, susurrar palabras adecuadas a un momento tan íntimo en el oído del otro, lo cual añadirá emoción e intensidad a un instante volcánico por definición. La calidez y seguridad de un Abrazo de Envolver está presente en todo abrazo de amor que se precie, puesto que la sensación de que el mundo exterior, con todas sus maldades y peligros, se queda fuera, también suele aparecer en este tipo de abrazo. El abrazo de amor también comparte la fuerza físico-mental del Abrazo de Fundir, afectando tanto a cuerpo como espíritu, en la medida en que el amor también reúne, indisolublemente, ambas facetas, la física y la mental, o lo que es lo mismo, lo sexual y lo emocional. No se ha descrito nada mejor en materia de abrazos que uno de este tipo, con lo cual se deja abierta una puerta a la investigación para superarlo, aunque la mayoría de los entendidos considera que en este campo ya está todo definitivamente descubierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de_12.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=6577000282051795309&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/6577000282051795309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/6577000282051795309'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/6577000282051795309'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-325160878786603728</id><published>2008-04-11T19:31:00.000+02:00</published><updated>2008-04-11T19:32:15.618+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Quinta parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;A.F.: Abrazos de fundir&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Se trata de abrazos en los que se consigue llegar a un punto similar al de ebullición de los líquidos, figuradamente hablando, pero con unos efectos similares en lo que a las almas se refiere. Cuando dos personas se abrazan fundiéndose, consiguen algo tan difícil como transmitir a través de la piel energías invisibles, pero reales. No hay que confundirlos con los abrazos de envolver, a pesar de que se puedan dar ambos tipos de abrazo en situaciones límite de una de las partes. La principal diferencia entre ambos abrazos estriba en la bidireccionalidad del que nos ocupa. Esta modalidad de abrazo precisa la participación activa de ambos, abrazado y abrazador, estableciéndose una corriente basada en lo físico pero con efectos claramente reflejados en lo psíquico. Numerosos estudios han intentado encontrar la clave de la efectividad pasmosa de estos abrazos en casos de terrores infundados, angustias inexplicables o desazones ilógicas, pero hasta la fecha no ha habido nadie capaz de explicar la manera en que la fuerza interior del que abraza consigue llegar al cuerpo del que es abrazado, eliminando miedos e inquietudes, y lo más curioso, sin que éstos pasen al otro, muy al contrario, estableciéndose una armonía y un sosiego inexplicable pero no por eso menos poderoso. Los efectos son inmediatos, y carece de efectos secundarios, salvo uno: una cierta dependencia imposible de eliminar una vez que uno ha sido abrazado de esta manera. Esta lamentable contraindicación, del que se sigue estudiando la forma de eliminarla de momento sin éxito, implica que la próxima vez que el abrazado se sienta triste necesitará un nuevo abrazo de fundir, y si no lo consigue tener en el momento justo, cosa más que probable, sus penas se verán incrementadas en progresión geométrica en el caso de las mujeres y aritmética en el de los varones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de_11.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=325160878786603728&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/325160878786603728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/325160878786603728'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/325160878786603728'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-8693482698425774436</id><published>2008-04-10T19:07:00.000+02:00</published><updated>2008-04-10T19:08:46.966+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Cuarta parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;A.E.: Abrazos de envolver.&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tipo de abrazo caracterizado por una cierta indolencia en una de las partes, concretamente en la persona que es abrazada, motivada por un estado carencial del ánimo, melancolía o tristeza en grado variable, que lleva a la otra parte, es decir, al que abraza, a reaccionar y tomar la iniciativa. La persona envuelta en un abrazo de estas características no lo pedirá, o quizás sí, dependiendo de la necesidad de ser reconfortado y de la confianza establecida entre ambas partes. A diferencia de muchos abrazos, por no decir todos, el de envolver suele ser unidireccional: uno abraza y el otro se deja abrazar. Si algo caracteriza a este tipo de abrazo es la suavidad y la delicadeza. Un abrazo de envolver no tolera brusquedades ni apretones, características éstas que, en cualquier otro tipo de abrazo, son casi imperativos y necesarios. En los abrazos envolventes, la presión ejercida es mínima, puesto que lo que se pretende es crear la sensación, si no verdadera si muy parecida, de burbuja protectora, de nido mullido y cálido, en el que nada malo puede ocurrir. Sensación ésta falsa científicamente hablando, pero que es más que suficiente para que el abrazado termine con el espíritu fortalecido y el alma reconfortada. Es un abrazo muy recomendable por sus efectos terapéuticos y preventivos, pues además de mejorar situaciones desfavorables, sirve como vacuna para nuevos momentos críticos, ya que la seguridad de tener cerca a alguien capaz de envolverte abrazándote, anima y sosiega hasta a los ánimos más deprimidos y tristones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de_10.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=8693482698425774436&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/8693482698425774436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/8693482698425774436'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/8693482698425774436'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-3022460424245074072</id><published>2008-04-09T19:05:00.002+02:00</published><updated>2008-04-09T19:14:18.448+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Tercera parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;A.D.: Abrazos Dichos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;Esta modalidad engloba tanto los abrazos dados por escrito como expresados de manera oral. Debido al repunte del género epistolar motivado por el auge del correo electrónico o del teléfono móvil y sus mensajes SMS, vuelven a estar sumamente en boga los abrazos dichos por escrito. Es habitual terminar mensajes electrónicos con la poco original expresión “Un abrazo”. De la misma manera, un elevado porcentaje de conversaciones telefónicas se cierran por parte de ambos interlocutores con la misma frase. Estos abrazos verbalizados, debido al uso indiscriminado y excesivo que se viene haciendo de ellos, han perdido mucho del valor intrínseco que quizás un día tuvieron, en aquellos tiempos en que alguien de verdad deseó tener delante a su corresponsal para poder abrazarlo, y al no poder ser, lo escribió en un papel, seguramente mojando una pluma de ave en un tintero. En la actualidad, un escasísimo número de abrazos dichos o escritos son sinceros deseos de abrazar al otro, por lo cual se recomienda no tenerlos demasiado en cuenta cuando se reciben, o en su defecto, someterlos a una cautelosa cuarentena, debido a su carácter meramente funcional y manido como cierre de un mensaje o conversación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de_09.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=3022460424245074072&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/3022460424245074072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/3022460424245074072'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/3022460424245074072'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-635994857428953201</id><published>2008-04-08T15:34:00.002+02:00</published><updated>2008-04-08T16:27:33.679+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Segunda parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u style="font-family: arial;"&gt;A.G.: Abrazos Gratis.&lt;/u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;Modalidad de abrazo relativamente reciente, concretamente del año 2004. Las crónicas cuentan que su inventor fue un chico australiano, al decidir salir a repartir abrazos por la calle entre los transeúntes que salían a su paso, después de recibir él mismo un achuchón cariñoso por parte de una desconocida en un momento de depresión y necesidad absoluta de ser abrazado. Se trata, pues, de abrazos ofrecidos sin motivo justificable por desconocidos provistos de un cartel en el que figuran las palabras “Abrazos Gratis” a otros desconocidos, en lugares públicos, como aeropuertos, estaciones de tren o la propia calle. Aunque este movimiento de abrazadores desinteresados reconoce no ser una organización no gubernamental, los objetivos de los que abrazan gratis son similares a los de estos grupos caritativo-solidarios con la humanidad: proporcionar un instante de alegría inesperada e inmerecida, y por ello más valorable, a gente que quizás conscientemente no crea necesitar que le abracen, pero que siempre termina por agradecer el gesto. No se precisa la existencia de vínculos afectivos entre el abrazado y quien le abraza, aunque podría producirse si se diese el caso de que un conocido de algún miembro del movimiento de Abrazos Gratis pasara por la calle en el momento justo de un acto de este tipo. En esos casos, el abrazo gratis se convierte de manera automática en otro tipo de abrazo, dependiendo de la intencionalidad del mismo y del grado de conocimiento de los implicados, entre otras variables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de_08.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=635994857428953201&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/635994857428953201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/635994857428953201'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/635994857428953201'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4038861434559196397</id><published>2008-04-05T21:36:00.024+02:00</published><updated>2008-04-07T21:48:45.763+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;LA TABLA PERIÓDICA DE LOS TIPOS DE ABRAZOS (Primera parte)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=""&gt;UPDATE DEL 07 DE ABRIL DE 2008, SIGUIENDO LAS AMABLES INDICACIONES DE WOLFFO (En negrita y cursiva)&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;table class="MsoNormalTable" style="width: 120pt; margin-left: 2.85pt; border-collapse: collapse;" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="160"&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr style="height: 15pt;"&gt;   &lt;td style="border: 1pt solid windowtext; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;AG&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: solid solid solid none; border-color: windowtext windowtext windowtext -moz-use-text-color; border-width: 1pt 1pt 1pt medium; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;AD&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="height: 15pt;"&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; border-color: -moz-use-text-color windowtext windowtext; border-width: medium 1pt 1pt; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;AE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; border-color: -moz-use-text-color windowtext windowtext -moz-use-text-color; border-width: medium 1pt 1pt medium; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;AF&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="height: 15pt;"&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; border-color: -moz-use-text-color windowtext windowtext; border-width: medium 1pt 1pt; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;AA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; border-color: -moz-use-text-color windowtext windowtext -moz-use-text-color; border-width: medium 1pt 1pt medium; padding: 0cm 3.5pt; width: 60pt; height: 15pt;" nowrap="nowrap" valign="bottom" width="80"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;Un abrazo puede definirse, de entre muchas maneras, como el acto en el que dos cuerpos, humanos ambos, o al menos uno de ellos, establecen un contacto físico en el que los miembros superiores son los principales protagonistas. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Ese contacto se caracteriza por el ejercicio de una presión de intensidad variable sobre otro cuerpo con las extremidades superiores, pero en todos los casos de manera cordial, aunque no necesariamente sincera. El contenido afectuoso, sea cierto o fingido, diferencia claramente a los abrazos de otros contactos físicos en los que los brazos también actúan, como son las bofetadas, los cachetes o los puñetazos. Bien es cierto que un abrazo dado con excesiva fuerza puede ser tan doloroso o más que un guantazo dado sin convicción y con la mano floja, pero en cualquier caso lo que cuenta es la intención de hacer o no daño, siendo la agresividad algo totalmente fuera de lugar en un abrazo. &lt;/span&gt;Como la propia palabra indica, aún a riesgo de resultar redundante, todo abrazo precisa de un par de brazos para poder llevarse a término, y es condición sine qua non para que se produzca. De ahí la necesidad inexcusable de que de los dos individuos implicados en un abrazo, al menos uno de ellos disponga de extremidades en la parte superior del tronco. Aunque lo más frecuente sean los abrazos entre miembros de la misma especie, bien del mismo o de diferente sexo, los seres humanos pueden abrazar a animales, a plantas, e incluso a seres inanimados. Ejemplos de ello son los abrazos que se da a los animales de compañía, en especial gatos, si se dejan, y perros, más dóciles y agradecidos a la hora de ser abrazados por sus amos. También es posible abrazar a los árboles, con efectos terapéuticos discutibles pero defendidos por ciertas corrientes místico-ecologistas. En cuanto a la materia inerte, se conocen casos extremos en los que algún individuo en estado etílico pero aún consciente, ha llegado a prodigar tiernos y afectuosos abrazos a farolas o luminarias del alumbrado público, con el mismo frenesí y cariño que si tuviera entre sus brazos a la mujer de sus sueños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;Los abrazos son expresiones de sentimientos o estados de ánimo que aparecen en múltiples situaciones de la vida diaria. Todos ellos tienen en común un acercamiento que rompe el perímetro de seguridad corporal, no escrito, pero real, que todo ser humano establece en torno a sí mismo. De ahí que sea importante saber qué tipo de abrazo es el pertinente en cada ocasión, a la hora de elegirlo para darlo y también para saber qué representa cuando es uno el que lo recibe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;La tipología de los abrazos se basa en la intencionalidad del que los da, o lo que es lo mismo, en el objetivo perseguido al proporcionarlos y/o recibirlos. Ciertas corrientes de pensamiento consideran que hay tantas maneras de abrazar como personas, pero esa afirmación supone una manera fácil de sortear la cantidad de matices, tan interesantes como decisivos a la hora de abrazar y ser abrazado, que intervienen en un acto tan inocuo en apariencia como trascendente en el fondo. A pesar de que sólo se trata de un contacto físico momentáneo entre dos cuerpos, los abrazos tienen una serie de efectos, inmediatos y secundarios, dignos de ser tenidos en cuenta, por sus virtudes curativas, turbadoras, euforizantes o reconciliadoras con el género humano. Bien es cierto que hay algunos abrazos que, bien sea por sus características propias o por el poco entusiasmo de los interesados en llevarlos a cabo, se olvidan a los escasos minutos de recibirse o darse, la mayor parte de ellos, cada uno en su género, modifican situaciones anímicas y pueden llegar a trastornar, en ocasiones muy seriamente, la naturaleza emocional de los implicados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;La tipología de abrazos que a continuación se detalla intenta poner un poco de orden en un universo, el del abrazo, tan apasionante como apasionado. Conocedores de las limitaciones de esta investigación, damos por hecho que son muchos los tipos de abrazos que quedarán fuera de esta tabla. Eventualidad ésta que no nos preocupa lo más mínimo ni obstaculiza el disfrute que pretendemos sacarle al esfuerzo de sistematizar algo tan poco estudiado hasta la fecha. Sin embargo, no es nuestro objetivo recoger de manera científica y rigurosa todos los abrazos posibles o probables, sino definir, de una manera entretenida, pero no por ello menos seria, varias de las modalidades de abrazos más habituales, a fin de que el lector sepa qué debe hacer cuando, por ejemplo, se sienta triste y necesite que el mundo vuelva a girar a su velocidad normal, o en el caso opuesto, en el que lo que precise sea compartir su alegría o sus sentimientos amorosos con una persona determinada. La tabla periódica de los abrazos servirá, o al menos ese es uno de sus objetivos, para saber qué hay detrás de ciertos tipos de abrazos que, demasiado a menudo, se confunden con otros de características muy similares, dando lugar a errores a veces lamentables, que en ocasiones han desembocado, tal y como puede comprobarse en la jurisprudencia matrimonial, en divorcios, o lo que es peor, en casamientos mal avenidos y prolongados tan inútil como dolorosamente en el tiempo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;Y dicho esto, pasamos a clasificar los abrazos en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;- A.G.: Abrazos Gratis.&lt;br /&gt;- A.D. : Abrazos Dichos.&lt;br /&gt;- A.E.: Abrazos de Envolver.&lt;br /&gt;- A.F.: Abrazos de Fundir.&lt;br /&gt;- A.A.: Abrazos de Amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Describiremos cada uno de ellos en próximas entradas.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/04/la-tabla-peridica-de-los-tipos-de.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4038861434559196397&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4038861434559196397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4038861434559196397'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4038861434559196397'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-3028305424001402729</id><published>2008-03-31T23:16:00.002+02:00</published><updated>2008-03-31T23:20:46.736+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;OSADÍA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la esquina doblada&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;del libro que ahora lees, mientras me sueñas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ahí estoy. Escondida&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;bajo el recuerdo aún fresco de un aroma. El mío.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;ése que nunca encontrarás más allá de mi piel, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;el mismo que reconocerías en el infierno,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;si hasta allí llegaras intentando huir de mi presencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Inútilmente. Porque estoy dentro, &lt;span&gt;&lt;/span&gt;donde nadie entra&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;si no es con tu permiso,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;y perdimos la llave, sin hacer copia...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En tu ceño fruncido, mientras piensas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;en otras cosas, quizás más importantes, o quizás no,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;ahí también revoloteo yo, libélula atrapada,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;sacando chispas que iluminan tu camino,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;chocando contra las paredes de tu noche,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;haciendo de ella día. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ya no se pone el sol en tu horizonte,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;porque yo soy luz, y a veces nubes, y también tormenta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Relámpago que hiere, trueno que ciega, tempestad que asusta, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;pero tú miras sin miedo por el cristal mojado, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;porque sabes sin que nadie te lo diga, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;que todo irá bien,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;porque estoy contigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Trozos de mí, fragmentos que te entrego cada día,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;y que tú guardas, con cuidado, para que no se rompan,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;doblados en el bolsillo de tu alma, donde nadie los coja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Piezas inútiles de un puzzle inmenso,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;que completaste, tú solo, hace ya tiempo...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/osada-en-la-esquina-doblada-del-libro.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=3028305424001402729&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/3028305424001402729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/3028305424001402729'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/3028305424001402729'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-8108096625549319605</id><published>2008-03-30T14:34:00.004+02:00</published><updated>2008-03-30T19:47:18.201+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7UsJMAvRFpk/R--JL43XVTI/AAAAAAAAAKg/ZJRs-SFgxmA/s1600-h/File0001.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7UsJMAvRFpk/R--JL43XVTI/AAAAAAAAAKg/ZJRs-SFgxmA/s320/File0001.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5183512533462897970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Niños correteando por el salón de bodas. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Vestidos vaporosos de damita de honor, zapatos Merceditas y flores en el pelo, ellas. Pelo engominado de punta, corbatas y chalecos en miniatura, versiones reducidas de papá, ellos. Son los hijos de mis primos. Un ramillete de chiquillos que parecen surgidos de la nada, pero que han ido apareciendo poco a poco, a pesar de nuestra falta de contacto, testimonio palpable de que el tiempo pasa, y la vida sigue, repitiéndose de manera tan milagrosa como simétrica, tan caprichosa como metódica. Un puñado de arruguitas nuevas en los ojos da fe de los años transcurridos desde la última boda en que nos vimos, y también los kilos que esconden a los chicos flacuchos y nerviosos que fueron un día. Ahora llaman a sus hijos para la foto con la novia de hoy, pero sonríen igual que hace tantos años, más de treinta, los de mis mejores recuerdos de infancia, junto a ellos. La misma cara pícara que cuando mataban lagartijas con tirachinas, el mismo gesto travieso del que siempre ganaba a los otros corriendo, la misma sonrisa embaucadora de la única niña entre cuatro hermanos, capaz de ganarse al padre más severo… Hay cosas que el tiempo no borra ni cambia, por mucho que lo intente, por mucho que nos empeñemos en cerrar los ojos y volverlos a abrir veinte años más tarde. Y si las cambia, es sólo en apariencia. Porque ayer escuché las mismas carcajadas descontroladas e incontrolables, idénticas a aquellas que volvían locas a nuestras madres, a su tía y la mía, cuando éramos nosotros los que nos aburríamos juntos en la iglesia, y trotábamos sin control entre los camareros sofocados y en equilibrio inestable con sus bandejas llenas de gambas y langostinos. Son otros, sí, pero no tan distintos a los que fuimos, ésos que ahora se colocan junto a la chica vestida de blanco, siguiendo las instrucciones del fotógrafo, los pequeños delante, los mayores detrás, aunque las madres de entonces sean ahora las abuelas, las que gritan intentando reunir a la manada en desbandada por la plaza del ayuntamiento: “Venga, todos los niños, una foto con la novia…”.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;No sé si el novio merienda todavía bocadillos de chopped de lata, del cuadrado, como en la foto. Yo, no, aunque a veces lo veo en la tienda, y me acuerdo de lo rico que estaba. Hace siglos que mi abuela no vive en esa casa, la derribaron hace mucho tiempo. Sin embargo, él me dedicó ayer la misma sonrisa de entonces, idéntica, al despedirme de él, pasada la medianoche, cuando me dijo lo mucho que se alegraba de que hubiese ido a su boda…&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/nios-correteando-por-el-saln-de-bodas.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=8108096625549319605&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/8108096625549319605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/8108096625549319605'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/8108096625549319605'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4134120419753243007</id><published>2008-03-23T22:59:00.005+01:00</published><updated>2008-03-26T18:58:16.411+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;LINEA UNO       (Update, 26/03/2008)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;“A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;&lt;a href="http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=367" title="Frases de Jean de la Fontaine"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="text-decoration: none;color:#000000;" &gt;Jean de la Fontaine&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Caminaba mirando al suelo, encerrado en la jaula de sus propios pensamientos, donde las ideas revoloteaban en desbandada, chocando contra las rejas, intentando salir de su cerebro sin éxito. Tampoco sus emociones conseguían abrirse paso hasta el exterior, demasiados años de entrenamiento, de férreo autocontrol, le mantenían cómodamente instalado en ese estado hermético, taciturno y silencioso. Había llegado a tal punto de perfeccionamiento de aquella manera de vivir que ya no tenía ni que proponérselo, simplemente sucedía. El mundo estaba ahí, pero era algo que a él le importaba lo justo, pocas cosas conseguían rozarle, apenas perturbarle ligeramente en las escasas ocasiones en que salía a la calle y se veía obligado a entrar en contacto con otros seres de su especie. Acudía a sus citas profesionales, visitaba a sus padres con una regularidad perfectamente medida para evitar preguntas indiscretas e intromisiones en su rutina, cubría su anormalidad con el barniz de la cortesía y la buena crianza, pero en el fondo nada de lo que sucedía más allá de sí mismo le importaba. Todo, hechos y personas, le resbalaba, gotas de agua salpicando el cuello de un pato que se secaban rápidamente al sol, incapaces de traspasar la gruesa capa que su soledad buscada y deseada había creado en torno a él. Cuando tocaba, cogía el ascensor, atravesaba lentamente el vestíbulo del portal, y se limitaba a poner un pie detrás de otro hasta llegar a su destino. Luego desandaba el camino, ajeno a lo que sucedía a su alrededor, metía la llave en la cerradura del portal y se atrincheraba de nuevo en su casa. Podían volver a pasar semanas enteras sin que pisara la calle, sin ver ni hablar con nadie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Tropezó con ella cuando bajaba las escaleras del metro, al mismo tiempo que se afanaba por sacar del bolsillo exterior de su mochila unas monedas para el billete. Durante un instante, se tambaleó, más por lo inesperado del encuentro, que por la fuerza con la que su cuerpo había impactado sobre el de la frágil muchacha. Lo último que estaba en sus planes para aquella mañana era chocarse con alguien, y menos contra una mujer tan atractiva y tan canija. Le gustaban las señoras, sí, pero las altas. Le fascinaban las chicas gráciles e interminables, y ésta era diminuta, metro y medio de hembra, y demasiado guapa de cara para su gusto. Le daban grima las mujeres de facciones excesivamente perfectas. Ésta tenía una cara tan bonita que le estaba empezando a doler la cabeza, así que desvió la vista y se agachó a recoger las tres monedas de veinte céntimos que se le habían caído al suelo. Cuando volvió a ponerse de pie, ella ya había desaparecido. Respiró aliviado, contó el dinero, y sacó el billete de la máquina. Ida y vuelta. Línea Uno. Nueve estaciones. Sin transbordos. Como siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Le esperaban a las once en la oficina de la empresa para la que trabajaba desde hacía cinco años. Con un ordenador y una línea de teléfono podía ganarse la vida sin salir de su salón y sin quitarse el pijama durante días, pero cada cierto tiempo era inevitable que tuviera que acudir a la otra punta de la ciudad, al edificio de cristales azules en el que se le esperaba para justificar el sueldo que recibía y planificar el trabajo de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los próximos meses. Una vez dentro del tren, se sentó en el único asiento libre que quedaba, adelantándose a una señora gorda y torpona, que se le quedó mirando con cara de odio, mientras él se colocaba los auriculares y pensaba en lo curioso que era el hecho de que las chicas guapas y menuditas le produjeran cefalea, y las feas y gordas, dolor de estómago. De repente, los acordes de “La Bohème” se impusieron al silencio del vagón abarrotado de gente, y durante unos minutos le sumergieron en una burbuja mullida y protectora. Cerró los ojos, y se dejó mecer por la música, olvidando por un momento dónde estaba y hacia dónde se dirigía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Cuando volvió a abrirlos, sólo quedaban tres personas en el vagón, incluido él. Una era la mujer de antes, rolliza y sudorosa, todavía amostazada y con cara de poquísimos amigos. Aunque había conseguido sentarse, ahora se abanicaba con furia, mientras seguía mirándole con ojos venenosos. Desvió la mirada hacia el segundo ocupante del tren, incómodo y con ganas de bajarse del vagón lo antes posible. Dos asientos a su derecha se despatarraba un chico de mirada triste y zapatillas mugrientas, que no paraba de morderse las uñas con desesperación, como si su único objetivo en este mundo fuera devorarse a sí mismo empezando por los dedos. Se miró las manos, y pensó que, después de todo, todavía le interesaba un poco lo que ocurría más allá de su propio pellejo, al menos lo suficiente como para cortarse las uñas cada semana y meter las deportivas en la lavadora cuando empezaba a tener que dejarlas por la noche en el alféizar de la ventana a riesgo de morir gaseado por sus efluvios. Dejó escapar una sonrisilla por primera vez en muchos días, y apagó la música. Su estación era la siguiente. Se levantó para salir, y pegó un traspié al tropezar con los pies del chico, que ni se inmutó, pero sí que sobresaltó a la gorda, lo que le hizo merecedor de otra mirada asesina antes de abandonar el tren.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;La luz de la calle le sorprendió, aunque no tanto como lo hizo escuchar su nombre a sus espaldas. Uno de sus compañeros, también convocado a la reunión de aquel día, le saludaba efusivamente, como si aquel encuentro fuese lo mejor que le había pasado en mucho tiempo. Quizás lo fuera. Alfons Pons era un tipo entusiasta y risueño, sospechosamente contento siempre, con una alegría demasiado excesiva y continua para poder pasar por sincera. Sin embargo, aquel día sus risotadas y palmadas en la espalda no le molestaron tanto como otras veces. Seguramente fuese sólo porque tenía bastante hambre, pero aceptó casi complacido la invitación a desayunar del catalán antes de dirigirse a la oficina, y por un momento olvidó que odiaba que le tocaran, y que le daba mareos la sola idea de tener que responder a preguntas idiotas o ser simpático y ocurrente porque era lo que se esperaba que hiciera. Sin saber muy bien cómo, se encontró mojando churros en el café, y disfrutando de ello, mientras Pons renegaba de la imposibilidad de encontrar “tumaquet” en los bares de Madrid, y echaba media frasca de aceite sobre una rebanada de pan de molde casi carbonizada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Cuando el vigilante de seguridad del edificio les dio los buenos días, eran las once menos cinco. Su jefe estaría ya sentado en la sala de juntas. Bárbara, su secretaria, ya habría colocado diez botellas de agua y diez blocs de notas en la mesa para los diez asistentes a la reunión. Dentro de tres horas todo habría terminado, hasta el próximo trimestre. Él estaría de nuevo en su casa, y el mundo volvería a quedarse fuera. O quizás no. Alfons Pons le había pedido su dirección de correo, y él había cometido la imprudencia de dársela. Seguramente sólo la utilizaría para mandarle mensajes en cadena de chistes guarros o fotos trucadas. Pero también podía usarla para decirle que había venido a Madrid, y que quería irse con él de cañas. Y sabía que si Pons lo hacía, no podría decirle que no. Tampoco había sido capaz de hacerlo a la salida de la reunión, y ahí estaba ahora, con él, escuchando los últimos cotilleos acerca del jefe de contabilidad de la delegación de Valencia, pelando gambas y bebiendo cerveza en el mismo bar en el que habían desayunado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;A medida que las cáscaras se amontonaban a sus pies, la voz de Alfons Pons, se iba convirtiendo en un rumor manso, casi relajante y adormecedor, tan de fondo de sus pensamientos como el sonido del telediario en la televisión del bar. Intentaba mantener la atención en lo que le contaba con tanto entusiasmo como minuciosidad, algo relacionado con un interesantísimo tipo de interés hipotecario, pero era inútil. Ni la más desenfrenada y vehemente verborrea de su colega podía quitarle de la cabeza la imagen de la chica del metro. La canija arrebatadoramente bella que se había estampado contra él. Pero lo que daba vueltas en su mente, evitando que se concentrara en nada más, por mucho que Pons se esforzara, no era la expresión estupefacta de ella al chocarse con él hacía un rato en el vestíbulo del metro. Ésa la había olvidado casi instantáneamente mientras bajaba corriendo por las escaleras mecánicas hacia el andén. El rostro que se paseaba por su cavidad craneal sin posibilidad de control, hasta levantarle dolor de cabeza, era el otro, el que acababa de ver en una foto minutos antes de la reunión, en la oficina. El mismo pelo, quizás algo más largo, un maquillaje suave, lo justo para resaltar esos pómulos insultantemente perfectos y esa sonrisa un poco burlona, pero cálida. Y sobre todo esos ojos, que en el instante de la colisión había sólo adivinado, asustado por su propia osadía, y que volvían a taladrar los suyos, aunque esta vez de manera franca y directa, sin posibilidad de esquivarlos. Bárbara le clavó literalmente una esquina de la fotografía en el lagrimal izquierdo, mientras hacían tiempo ante la máquina de café esperando a los más rezagados. “Mira que hermana más guapa tengo, Nadal. Y ya ves que es un bombón… Pues aún es más lista”. El corazón le pegó un respingo, porque era ella, la misma, la chica bajita, pero preciosa, tan dolorosamente atractiva que le había hecho desviar la mirada. Si su primera visión le había hecho lamentar no llevar consigo una aspirina, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ésta le provocó un sudor frío capaz de destemplarle por completo. Siguió sintiendo la piel de gallina bajo la camisa durante toda la reunión, y agradeció mentalmente la feliz idea de su compañero de volver a aquel bar, un tugurio en el que el olor a fritanga camuflaba su propio tufillo a sudor nervioso, el olor áspero y algo picante del pánico. Qué pequeño era el mundo, y qué hermosa era también Bárbara. Sólo había coincidido con ella un puñado de veces, en sus siempre apresuradas visitas a la sede de la empresa, pero hasta aquel día no la había mirado y la había visto, mientras salía de la sala de juntas, con un puñado de carpetas bajo el brazo y el pelo rozándole con suavidad unas clavículas perfectas. Fue entonces cuando se dio cuenta de que era casi tan alta como él y de cómo los tacones conseguían dar la impresión de que sus piernas no terminaban nunca… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se despidió de su colega junto al taxi que le llevaría al aeropuerto, se echó la mochila al hombro y lanzó un suspiro tan hondo y sentido que le pilló por sorpresa, hasta el punto de hacerle sonreír. El día era frío, pero soleado, de esos días de invierno de cielos azules y aire afilado que hacen que la gente entre apresurada a los cafés, pida la leche bien caliente, y se fume más de un cigarrito sin demasiadas ganas, sólo para entrar en calor. El ya no fumaba, así que se subió el cuello del abrigo y miró el reloj de un termómetro callejero que marcaba 2ºC. Calculó que le llevaría algo más de una hora llegar a su casa andando. Sacó el billete del metro del bolsillo trasero del pantalón, y lo tiró a la primera papelera que encontró.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/linea-uno-menudo-encontramos-nuestro_23.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4134120419753243007&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4134120419753243007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4134120419753243007'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4134120419753243007'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4672673316816124770</id><published>2008-03-20T12:49:00.005+01:00</published><updated>2008-03-20T12:57:09.818+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuanto más leo, menos capaz me siento de escribir. Y últimamente estoy leyendo mucho… Mi autoestima creativa está bajo mínimos, y de nada me sirve mi nuevo portátil, aún con olor a nuevo, ni mis buenos propósitos de irme a escribir a la biblioteca o a una cafetería tranquila, para huír de las distracciones y las obligaciones que me asaltan y me dispersan en cuanto me pongo a ello en casa. Todo inútil. Supongo que tener la cabeza llena de historias ajenas no me deja mucho espacio para pensar en las propias. Y es que me gusta mucho escribir, sí, pero siempre me ha gustado más leer. Cada vez me gusta más. Prefiero que me cojan de la mano y le lleven a recorrer mundos perfectamente construidos que ser yo la que sude tinta para imaginarme algo que seguramente ya habrá contado otro y mucho mejor que yo. Me gusta quedarme con la boca abierta ante la maestría de otros creando un todo a partir de la nada, soy una presa fácil de la admiración ajena porque mi ego es humilde y modesto y mi capacidad de asombro infinita. Me encanta volver sobre lo conocido, releer me pierde, pero también me fascina descubrir a gente nueva que reverdece cada cierto tiempo mi certeza de que todo (o casi) está aún por inventar. Así que cuando atravieso una de estas épocas de lectora-devoradora-fan-fatal-admiradora-babeante, por mucho que lo intente, me siento incapaz de escribir nada que merezca la pena. Lo intento, pero es inútil. Es como si las bondades de lo que leo me emborracharan, y mi juicio se viese seriamente perturbado por los efluvios de lo que engullo sin control. El resultado es que cuando me pongo a escribir, todo lo que me sale me parece malísimo, soso y sin sustancia, tan pésimo que incluso yo misma, sumergida en ese estado extraño en el que me encuentro y del que soy perfectamente consciente, me doy cuenta de que algo grave me está pasando, porque “eso” no puedo haberlo escrito yo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Supongo que lo mejor en estos casos sería dejar pasar la euforia lectora, disfrutar de ello, y aparcar lo de escribir para más tarde. Eso sería lo razonable, lo sensato, lo inteligente. Pero ahora mismo en mi cabeza hay de todo menos lógica, sensatez o buen juicio. Quiero seguir leyendo, pero también quiero y necesito escribir. Tengo que escribir un relato sobre viajes para el martes, y no tengo ni la más mínima idea de qué contar ni cómo. En mi cerebro, desde hace días, bullen varias ideas para la que podría ser mi primera novela que terminarán por evaporarse si no las atrapo, así que no puedo dejar de intentarlo. Pero todos mis intentos se estrellan, uno tras otro, porque yo, que siempre he sido monotarea en eso de leer libros, estoy empezando a ser capaz de leer más de uno al mismo tiempo, algo que me resultaba imposible hasta hace poco. Así que el problema se multiplica por dos. Porque estoy enviciada releyendo “El Quijote”, y esta vez me estoy zampando hasta las notas a pie de página del señor De Riquer. Y el martes, cuando me fui a la biblioteca a escribir, lo que hice fue devolver el “Manual de Literatura para caníbales” y terminar por sacar otro libro de Rafael Reig (*) que, me temo, también devoraré en menos de una semana…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A todo esto, ¿yo no había abierto el ordenador para ponerme a escribir sobre un viaje? ¿Qué demonios estoy haciendo? Creo que mejor me voy a empezar "Sangre a borbotones"... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;(*) Desde aquí mis agradecimientos a Conde-Duque por descubrirme a Rafael Reig. Conde, querido, te lo agradeceré eternamente, pero también serás el culpable de que todo lo que escriba durante una buena temporada me parezca una chufa, que lo sepas...&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/cuanto-ms-leo-menos-capaz-me-siento-de_9427.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4672673316816124770&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4672673316816124770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4672673316816124770'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4672673316816124770'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4183156376815434475</id><published>2008-03-17T22:55:00.001+01:00</published><updated>2008-03-17T23:14:37.058+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tengo sueño. Ahora mismo y casi todo el tiempo. Recién levantada, a eso de las siete. A media mañana, mientras me preparo un té con unas galletas. Después de comer, a pesar del café que me obligo a tomar. Cuando salgo de trabajar, justo en el momento en el que la descompresión hace que me pegue el bajonazo que ha conseguido evitar la actividad constante a lo largo de todo el día. Cada vez me cuesta más trabajo madrugar, ya dejo sonar tres veces el móvil antes de levantarme cuando antes lo hacía a la primera. Me echaría la siesta cada tarde, pero es un lujo que sólo puedo permitirme los fines de semana, y ni siquiera los dos días. Sin embargo, intento aprovechar lo que me queda del día después del trabajo, y no me acuesto a las diez de la noche, a pesar de que es algo que haría encantada de la vida más de un día.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Sueño atrasado? Quizás. Lo comprobaré esta semana, porque pienso pasar todo lo que pueda de la Semana Santa dormitando. Con el pijama. De la cama al sofá, y del sofá a la tumbona, en la terraza, al sol, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;si es que el tiempo lo permite.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se me cierran los ojos sólo de pensarlo…&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/tengo-sueo.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4183156376815434475&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4183156376815434475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4183156376815434475'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4183156376815434475'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-2483147195892097073</id><published>2008-03-10T19:51:00.002+01:00</published><updated>2008-03-10T19:54:18.933+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando te toca formar parte de una mesa en las elecciones, puedes reaccionar de dos maneras. Acordándote de toda la familia del que inventó el sistema democrático y de paso también de los progenitores de los padres de la constitución, o poniéndote contenta. Yo me puse muy contenta. Desde que voté por primera vez, me apetecía la posibilidad de ver las elecciones desde el otro lado de la urna. Aunque la gente que lo había hecho me dijese invariablemente que era un rollo y un marronazo, que acababas harta y cansadísima, que terminabas hecho migas a las tantas de la noche, y que no merecían la pena los 60 euros que te daban (a mi me dieron 84,00...). Yo quería que me tocara, y claro, no me tocaba... Hasta que dejé de pensar en ello. Cuando ya daba por hecho que esta vez tampoco, recibí notificación de que esta vez sí. Primera Vocal. Y titular, nada de suplente. Si me hubiesen dicho que me había tocado un viaje al Caribe en el sorteo del supermercado de la esquina, no creo que me hubiese puesto tan entusiasmada ante la idea. En fin, lo reconozco, soy un bicho raro. Un espécimen extraño y excéntrico que disfrutó un montón del día de ayer, a pesar de acabar sin sentir los dedos (me tocó escribir...) a las 2 de la madrugada, desde las 8 de la mañana. Me gustó ver a mis vecinos votar, sus guiños cómplices al verme devolverles el DNI, me encantó el grupo de gente que me tocó en la mesa, me cayeron igual de bien el interventor del PSOE que la del PP, aunque por muy distintas razones, descubrí que tengo una vecina de urbanización bien maja a la que le tocó ser presidenta, no me importó comer y cenar un triste sandwich y un zumo a toda velocidad, y me chupé literalmente los dedos con los pasteles y la empanada de los socialistas, aunque tampoco hice ascos a las botellas de agua fresquita ni a los rotuladores y bolígrafos de los de Rajoy...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá me toque otra vez. Si no, estoy pensándome ofrecerme de interventora para las siguientes elecciones. Pero... ¿en qué partido? ¿En el que voté ayer? Supongo que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, reconozco que la idea me atrae y me tira para atrás a partes iguales. Porque sería pasar a la acción. Dejar de mirar cómo los demás hacen cosas, y actuar. Formar parte de algo. Un paso importante, aunque parezca una tontería significaría implicarme de manera activa en política... Aunque sólo sea a nivel de una agrupación municipal, y sin afiliarme al partido, siquiera. Pero sería definirme. Mojarme. La verdad es que dicho así suena muy impresionante y, para qué negarlo, me acojona un poco... No sé, supongo que queda en mí el residuo de miedo que deja el ser hija de la generación de la postguerra, cuando la gente pensaba que lo mejor era no definirse políticamente, pasar desapercibido, por lo que pudiera pasar, por si de nuevo "cambiaba la tortilla"... "No significarse", como decían hace poco en "Cuéntame"... Yo he vivido eso. Ese pavor a decir lo que se piensa, por si acaso... Como si  fuera imposible librarse del peso del pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El miedo. Hace tiempo que decidí dejarlo atrás. Lo voy consiguiendo, pero aún me ronda. Estas dudas son una prueba de ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Quizás éste sea el momento de darle la patada definitiva…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/cuando-te-toca-formar-parte-de-una-mesa.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=2483147195892097073&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/2483147195892097073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/2483147195892097073'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/2483147195892097073'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-4644100504442235284</id><published>2008-03-07T00:09:00.002+01:00</published><updated>2008-03-07T00:12:18.226+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;No es obligatorio llevarte bien con la gente con la que pasas mucho tiempo, pero es aconsejable. Y práctico. Y aunque no siempre es controlable, sí que hay una buena parte de ese poder que está en manos de uno. Aunque nada es gratis en esta vida, y hacer uso de ello tiene un precio. Pagarlo o no es cuestión de organizarte y ver tus prioridades. Cuando tienes claro eso, el resto viene solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Hace unos meses, decidí que no me interesaba que nadie pensara que yo era una hija de puta sin serlo, ni dormir mal, ni tener problemas de conciencia, y menos aún por una causa que no era la mía, por la que llevaba demasiado tiempo luchando para nada, y en la que no creía. No pude tomar una decisión mejor. Si de algo me arrepiento ahora es de no haberla tomado mucho antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Ahora me siento libre, tranquila. Con una sensación de ligereza casi física, porque aquel día de octubre solté un lastre que me estaba ahogando desde hacía demasiado tiempo, lenta pero inexorablemente.  Estaba a tiempo aún, y supe decir "Hasta aquí". Y me salió bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/no-es-obligatorio-llevarte-bien-con-la.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=4644100504442235284&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/4644100504442235284/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/4644100504442235284'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/4644100504442235284'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-3923008864225640596</id><published>2008-03-03T23:15:00.002+01:00</published><updated>2008-03-03T23:17:28.432+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Cuando llegas a los 41 años, lo de menos son los regalos que recibes el día de tu cumpleaños. Ni si hay tarta con velas o, por el contrario, el postre es un triste plátano o una naranja igualita a la que te comiste anoche. Quizás porque ya tienes tantos años y festejos a tus espaldas que deben haberte regalado de todo y varias veces, y ya pocas cosas te hacen ilusión. O porque cualquier día, sin que haya que celebrar nada, vas a la pastelería y compras una tarta. O porque vas madurando y descubriendo que realmente necesitas cada vez menos cosas, por eso ya no esperas con ansia las fechas especiales como podías hacerlo en otros tiempos, en los que los deseos no se cumplían inmediatamente, y había que esperar a los Reyes Magos, o a las velitas en la tarta para conseguir objetos que realmente querías, con un ansia de posesión consumista y acaparadora que te acompañaba durante meses. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Un año después de traspasar la cuarentena, lo que de verdad importa, o al menos en mi caso, es poder tener a tu lado a un puñado de personas pequeño, pero imprescindible. Y que esas personas sepan hacerte una llamada a tiempo. O enviarte un sms breve, pero lleno de intención. A veces uno de los mejores regalos termina siendo esa la felicitación inesperada de alguien que ya no imaginabas que se acordaba de ti, pero que sí, que aún se acuerda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;He tenido un buen día de cumpleaños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Sí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/cuando-llegas-los-41-aos-lo-de-menos.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=3923008864225640596&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/3923008864225640596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/3923008864225640596'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/3923008864225640596'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-1262501997717201282</id><published>2008-03-02T19:36:00.003+01:00</published><updated>2008-03-02T19:42:36.762+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7UsJMAvRFpk/R8r0zbdGCTI/AAAAAAAAAKY/bRpR46AF4tU/s1600-h/IMG_6630.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7UsJMAvRFpk/R8r0zbdGCTI/AAAAAAAAAKY/bRpR46AF4tU/s320/IMG_6630.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173216286368729394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Desde que era una adolescente, cada invierno planto un jacinto. Quizás sea un intento para hacer que el invierno pase más deprisa, pero su efecto es el contrario: lo que consigo es que pase mucho más despacio. A veces es desesperante ver el tiesto siempre igual, lleno de tierra, que riegas, y vuelves a regar, y no se estremece. ¿Lo habré plantado bien? ¿No lo estaré regando demasiado? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Pero es lo normal. Nada. Durante semanas. Meses. Hasta que un día, cuando menos te lo esperas, aparece. Una puntinta verde y vergonzosa, que no se atreve a salir. Pero que al final, sale... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Y empieza a crecer a velocidad de vértigo. Más y más. Y de repente, empiezan a abrirse un par de flores. Sólo un poquito. Como con timidez. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Al día siguiente, no te lo puedes creer: todas las flores quieren abrirse a la vez. ¿Tan deprisa? No puede ser.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Pero es. Y por la tarde, cuando vuelves a casa, el aroma te abofetea al abrir la puerta. Todas las flores están abiertas. Absolutamente. Con una insolencia y un “aquí estoy yo” que abruma, casi más que el olor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Mis tres jacintos morados de este año han explotado este fin de semana. Los plantamos en noviembre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Ayer y hoy han llenado la casa con su perfume, tan fuerte que marea un poco. Mirar sus flores perfectas hoy, pero seguramente pasadas dentro de un par de días es darse cuenta de que algunas cosas que se hacen esperar mucho tiempo, luego duran muy poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Eso es la vida, supongo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/03/desde-que-era-una-adolescente-cada.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=1262501997717201282&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/1262501997717201282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/1262501997717201282'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/1262501997717201282'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-240150531231160020</id><published>2008-02-29T14:08:00.003+01:00</published><updated>2008-02-29T14:42:26.353+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Arial;"&gt;No suelo ser irónica, ni sarcástica, no por méritos propios de autocontrol o buena educación, sino por puro carácter. Me viene de serie, vaya. Si tengo que decir algo negativo o poco grato para el otro, lo digo, a las claras, rápida y expeditivamente, sin tampoco echar mano de lo políticamente correcto, sino yendo al grano y acabando lo antes posible. Sin embargo, cuando es a mí a quien se dirigen con alguna puya ofensiva o con retintín mordaz, con dobles sentidos cargados de mala hostia, deben tocarme algún resorte oculto que se activa instantáneamente, porque en esos momentos puedo ser lo más desagradable y dañina que te puedas echar a la cara. El efecto de mi bordería es doble, porque por un lado mi interlocutor no se libra del guantazo inmediato, de los de mano abierta, de los que escuecen y duran, aunque no se vean. Mi sarcasmo es rápido y afilado, sin medias tintas ni límites, cortante como un bisturí. Y duele, soy consciente que jode pero a base de bien. Pero quizás lo mejor sea la sorpresa y el desconcierto al ver a la pava de Teresa crecerse de esa manera tan inesperada e incongruente con lo que conocen de mí hasta ese momento, que duplica el efecto ofensivo y mi descojone interior mientras asisto al espectáculo. Me pasa pocas veces, pero cuando ocurre, es tan divertido que paso del cabreo a la carcajada en décimas de segundo. Supongo que ser mala persona de vez en cuando también tiene su punto. Sobre todo cuando es en defensa propia, y funciona tan bien.&lt;/span&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Arial;"&gt;Otro día hablaré de lo poco que me gustan los graciosillos que te pegan la puñalada con una sonrisa de oreja a oreja, y enseguida dicen eso de "Vaaaaa, que era broma…"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/02/no-suelo-ser-irnica-ni-sarcstica-no-por.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=240150531231160020&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/240150531231160020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/240150531231160020'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/240150531231160020'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9462800.post-7293070776228925410</id><published>2008-02-25T22:58:00.007+01:00</published><updated>2008-02-25T23:20:17.200+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Cuando pienso en la cantidad de personas que he visto entrar y salir de mi vida desde el primer día que salí de casa para ir al colegio, me dan ganas de hacer una lista y escribir al lado de cada nombre un pequeño resumen de mi historia con cada uno. Es la única forma que conozco para intentar atrapar lo poco que me queda de ellos, y conseguir que su recuerdo no termine yéndose del todo por el desagüe del olvido. Lo he intentado alguna vez, y podría ser algo parecido a esto, exceptuando el pequeño detalle de que los nombres, que me los acabo de inventar:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;1) Isabel: no consigo acordarme de su apellido. Fue conmigo al instituto, al menos en 1º y 2º de BUP, luego soy incapaz de recordar si cogió ciencias o letras, como yo. Durante unos meses fuimos muy amigas. Concretamente, durante el verano del mundial de fútbol. Sí, el del Naranjito. Me contaba intimidades que me sacaban los colores. Yo era mucho más pava que ella en temas de chicos, pero incluso de no haberlo sido, nunca hubiese sido capaz de hablar de esas cosas con ella. Supongo que eso significa que realmente nunca fue amiga mía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;2) Leonor: coincidí con ella en mi primer trabajo. Era la secretaria del jefe, y ejercía de ello. No hacía nada, salvo coger alguna llamada y abrir el correo y dejarlo sobre la mesa de su jefe, que nunca estaba en la oficina. Vivía en Guadalajara, y creo que terminó aburriéndose de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hacer tantísimos kilómetros al día para estar sentada en una silla esperando que dieran las 6 de la tarde. Me dio una receta para hacer una quesada que sigo haciendo desde entonces, y que no ha sido superada por ninguna otra que haya probado a hacer después.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Y así, hasta el mensajero de DHL, el tipo más alegre y agradable que he conocido en toda mi vida y que veo dos veces al día, cinco días a la semana. Sin olvidar a la gente de la universidad, los vecinos de mi antiguo piso o la señora de la limpieza que me vacía la papelera cada día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Es ésta una idea que me atrae y me ronda desde hace tiempo, pero que me repele y me da miedo a partes iguales. Me gusta porque tengo un lado metódico y organizado que disfrutaría muchísimo guardando unas historias que son la mía, y que dibujarían un mapa muy preciso de mi vida. Me atrae la posibilidad de ver cómo la memoria borra piadosamente a ciertas personas cuyo recuerdo hiere, o sorprenderte al comprobar que aquellas figuras que creías borrosas de pronto surgen rotundas, porque te marcaron, más de lo que imaginabas, y de pronto te encuentras recordando nombres, y apellidos, y hasta el teléfono de esa amiga tuya del autocar a la que tu madre nunca te dejaba llamar porque, a fin de cuentas, la ibas a ver mañana… Lo que me asusta de este viaje al pasado no es comprobar cómo he olvidado algunas caras, muchos apellidos y un buen puñado de nombres. Lo que me aterroriza es darme cuenta de que, después de todos mis esfuerzos por evitarlo durante tanto tiempo, mi círculo de gente cercana sigue siendo minúsculo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Como si de una estación de metro con un trasbordo concurrido se tratara, me cruzo con gente, creo que la conozco y durante una temporada la hago mía, vivo la ilusión de que formo parte de algo, pero es mentira. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;La gente entra y sale de mi vida, pero no se queda…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/2008/02/cuando-pienso-en-la-cantidad-de.html' title=''/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9462800&amp;postID=7293070776228925410&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/7293070776228925410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com/feeds/posts/default/7293070776228925410'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9462800/posts/default/7293070776228925410'/><author><name>Teresa, la de la ventana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00525823307781512041</uri><email>noreply@blogger.com</email></author></entry></feed>